La criptomoneda líder, bitcoin, parece recuperarse del “miércoles rojo” en el que sufrió una caída de más de 7%, que le llevó a cotizarse por debajo de la marca de los US$ 10.000 en algunas casas de criptointercambio, por primera vez en dos semanas.

Al momento de la redacción, el activo se valoró en 10.031 dólares y mantiene las pérdidas en 2,34%, de acuerdo a datos de CoinMarketCap, cuando eran poco menos de las 2:00 p.m. (hora Caracas).

Bitcoin ha venido en descenso desde el pasado 8 de agosto, luego de que cerrara la jornada en US$ 11.966,41. Lo que significa que la criptomoneda perdió alrededor de US$ 2.000, desde entonces. Esta cifra aumentaría si se considera que apenas dos días antes, el 6 de agosto, se cotizó en un máximo de US$ 12.273,82.

Asimismo, la caída del miércoles representó la cuarta bajada del BTC hacia el límite de los cuatro dígitos, desde que comenzó su rally alcista de este 2019.

Bitcoin no cayó solo

La divisa digital no fue la única que sufrió un retroceso en la pasada jornada, en tanto la bolsa de Nueva York (Dow Jones) también sintió los embates del pesimismo de los inversionista, perdiendo hasta 3% de su valor.

Wall Street fue arrastrada por los datos de China y Alemania que alimentan el temor a una ralentización económica global. Así, el Standars & P00r 500 (S&P 500), índice basado en el medio millar de mayores empresas cotizadas, se depreció 2,9%, un desplome liderado por las compañías energéticas y, en menor medida, las financieras.

El Nasdaq, que reúne a compañías de alta tecnología, cayó también por encima de 3%. Horas antes, los principales selectivos europeos habían cerrado con fuertes pérdidas tras conocerse que la economía alemana entró en terreno negativo en el segundo trimestre.

La preocupación de los mercados llevó al interés de los bonos del Tesoro estadounidense a caer temporalmente por debajo de la deuda a dos años, algo que no ocurre desde 2007, cuando la economía estadounidense se precipitaba hacia la crisis financiera de 2008.

Este fenómeno, conocido como la inversión de la curva de rendimiento, que es una alteración de la relación normal entre los bono, suele considerarse una señal de una próxima recesión. De hecho, este indicador presagió todas las crisis financieras de EEUU desde 1956.

La curva de rendimiento invertida generalmente significa que los inversores están vendiendo acciones y cambiando su dinero a bonos, porque han perdido la confianza en la economía y creen que los retornos exiguos que prometen los bonos podrían ser mejores que las pérdidas potenciales en las que podrían incurrir al retener las acciones en una recesión. Esto lleva a precios de bonos más altos y menores rendimientos.

El propio presidente Donald Trump hizo alusión a lo sucedido, culpando a la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).

“China no es nuestro problema, aunque Hong Kong no está ayudando. Nuestro problema es con la FED. (…) La propagación es demasiado, ya que otros países dicen GRACIAS al despistado Jay Powell y la Reserva Federal. ¡Alemania, y muchos otros, están jugando el juego! ¡CURVA DE RENDIMIENTO INVERTIDA LOCA! Deberíamos estar cosechando grandes recompensas y ganancias, pero la Reserva Federal nos está frenando. ¡Ganaremos!”, escribió el mandatario en par de tuits.

El efecto China

Mientras tanto, la caída de bitcoin también puede estar directamente relacionada a que las tensiones de la guerra comercial entre Estados Unidos y China se comenzaron a relajar recientemente.

Esto, debido a que gran parte del aumento de BTC fue atribuido a la devaluación del yuan chino, que provocó que los inversionistas asiáticos buscaran resguardar sus activos.

El director ejecutivo de Euro Pacific Capital Group, Peter Chiff, cree que la compra de la criptomoneda como refugio seguro fue pura especulación, porque los inversores chinos no inundaron el mercado de bitcoin en ese momento.

La SEC y sus retrasos

Todo esto, aademás, coicidió con la decisión de la Comision de Bolsas y Valores de EEUU (SEC) de retrasar hasta octubre su esperada decisión de aprobar (o prohibir) el primer ETF o fondo cotizado denominado en bitcoin, un dictamen que estaba previsto para este agosto.

Este es el sueño dorado de los entusiastas de BTC, el espaldarazo definitivo que dispararía la cotización, pero la decisión no llega, y ya ha sido retrasada en varias ocasiones.

Sobre la mesa de la SEC hay tres propuestas distintas de otros tantos ETF. Los nuevos plazos de la agencia para decidir sobre los planes de un ETF en BTC son el 29 de septiembre para el fondo de Wilshire Phoenix, el 13 de octubre para Bitwise y el 18 de octubre para Van Eck y SolidX.

Los ETF de bitcoin no han tenido buenos resultados en la SEC hasta ahora. Los miembros del suipervisor rechazaron el año pasado la única propuesta de ETF de bitcoin, con el único apoyo de la republicana Hester Peirce.

Ballenas al ataque

Mientras toda esta tormenta de acontecimientos afectaban a bitcoin, los grandes tenedores del criptoactivo, conocidos como ballenas de BTC, aprovecharon la sumergida de los precios para comprar de forma masiva a la divisa en la casa de criptointercambio Coinbase.

El director de investigación del portal The Block, Larry Cermak, informó que dos tercios de los clientes de la exchange, con grandes participaciones de BTC, estuvieron comprando la divisa en las últimas 24 horas, justo después de la caída de los precios.

“Curiosamente, según los datos de Coinbase, el 67% de los clientes con grandes participaciones de BTC (10% superior) están comprando en lugar de vender en las últimas 24 horas”, escribió en Twitter.

La caída de la criptomoneda original al borde de los US$ 10.000 coincidió con un bajón en el índice de miedo de BTC, el cual se utiliza para medir el miedo y la avaricia en torno al Bitcoin. Siendo esta la cuarta vez desde que comenzó el rally del criptoactivo que se ubica en cuatro cifras.

Mientras tanto, el índice de miedo BTC se desplomó a un mínimo no visto desde las profundidades del invierno criptográfico de 2018, cuando se alcanzó un mínimo de 245 días cuando el indicador se desplomó a 13, en términos de “miedo extremo”.

La última vez que se vio tan bajo fue cuando la principal divisa virtual retrocedió a US$ 3.200 a mediados de diciembre. La escala va de 0 a 100, con la parte inferior indicando “miedo extremo” y el superior “codicia”.

Imagen: PixaBay

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