criptomonedas Latinoamérica

 

Como demuestra el auge de las Exchange por todo el subcontinente, solamente en México Bitrus ya reporta transacciones por valor de 80 millones de pesos, las criptomonedas interesan en nuestra tierra tanto o más como en el resto del mundo.

Pero ¿qué ventajas tiene invertir en criptomonedas para el latinoamericano medio? Está la obvia de utilizarlas como medio de inversión tradicional; compramos algunos bitcoins, ethereum, litecoin… a un precio que consideremos razonable y los vendemos cuando creemos que ha llegado a su tope. Pero la simple especulación no puede explicar el porqué de la aparición de exchanges patrias o tantos blogs de criptoadictos en Latinoamérica.

Criptomonedas como forma de ahorro

Una forma de ahorrar arriesgada (la cotización de ethereum perdió entre el 7 de octubre y el 18 de diciembre un tercio de su valor, para recuperarlo durante el mes y medio siguiente, caída y subida similar a la experimentada por bitcoin) por lo volátil del activo en cuestión, pero es que las monedas nacionales de Latinoamérica parece que, por diversas razones, solo conocen el camino de la devaluación, destino de la mayoría de divisas de la historia, por otra parte.

Otra de las razones que pueden llevar a adquirir criptomonedas en vez de dólares son las dificultades que los distintos gobiernos latinoamericanos ponen a la hora de adquirir la moneda estadounidense:

-En la Argentina se ha implantado el llamado dólar solidario, que consiste en un incremento de un 30% del precio de los dólares cuando se compran en el mercado cambiario y que tiene como fin aliviar el déficit que sufren las cuentas públicas logrando mayores ingresos. Para algunos, devaluación encubierta, para otros, medida necesaria, lo cierto es que añade más dificultades al que pretenda resguardar su dinero en moneda fiable, y curiosamente coincide casi perfectamente con la caída de ethereum y bitcoin en diciembre, con la diferencia de que las criptomonedas se han recuperado ya, en cambio el argentino que pagó ese 30% de más debe dar el dinero por perdido.

-En Cuba adquirir pesos convertibles, donde un peso convertible (CUC) equivale a un dólar, está gravado con un 10% si se hace en dólares, pero no si se hace en divisas como el euro. Cien dólares equivalen a 86 pesos convertibles, dado que también es necesario pagar comisiones.

-La Venezuela de Maduro no está menos sedienta de dólares, y según la reforma al IVA aprobada a finales de enero por la asamblea Constituyente, el pago de bienes y servicios en moneda extranjera estará doblemente gravado, mientras que si se paga en moneda local tan solo se abonará el IVA. En el caso de Venezuela ni los criptoactivos escapan a la voracidad recaudatoria del estado, ya que, si se utilizan criptomonedas distintas al Petro, la operación deberá soportar la misma carga impositiva que la moneda extranjera.

Aunque no podemos saber cómo se va a comportar una criptomoneda en el futuro, quienes poseyeran ethereum o bitcoin en diciembre y siguieran una estrategia hodl (estrategia muy extendida entre los poseedores de criptomonedas y que consiste en aguantar a ultranza, aunque ahora está viendo su eficacia cuestionada por parte de ciertos analistas) consiguieron como mínimo recuperar el valor de una hipotética inversión realizada en el otoño del 2019, aunque los que siguieran esa misma estrategia adoptada a partir de finales de junio sin embargo solo abrían visto mermada su inversión.

 

Trading de CFDs como alternativa a la compra de criptomonedas

No es descartable que un activo como ethereum viva un primer semestre tan provechoso como el de 2019, sin embargo, tampoco es descartable que siga cayendo, ya que su suelo (si medimos desde la fiebre vivida en 2017) está muy lejos todavía. No olvidemos que en diciembre del 2018 ethereum cotizaba por debajo de los 84 dólares, así que si preferimos no comprar criptomonedas de ethereum, pero sí deseamos operar con el activo, o al menos con su valor de cotización, podemos operar con CFDs.

En el trading con CFDs operamos apalancados, es decir, podemos abrir posiciones mucho mayores de lo que nuestro capital real nos permitiría porque el bróker nos presta crédito para financiar la mayor parte de la operación, con un depósito relativamente pequeño por nuestra parte que sirve como garantía. El valor de nuestra inversión se multiplica por el apalancamiento que permita el bróker elegido; 1/10, 1/20, 1/50, 1/400 etc. Eso sí, operar apalancados es muy arriesgado para el capital del inversor, ya que al igual que el apalancamiento aumenta notablemente nuestros beneficios potenciales también lo hace con las pérdidas, pudiendo llegar a perder toda nuestra inversión fácilmente o incluso endeudarnos si el bróker no sigue una política de negative balance protection.